Bienvenidos al Desachate 0

La próxima es la edición número 25 del Desachate. Un número que nos hizo pensar en el evento en sí, en su esencia antes que en su forma. Nos hizo pensar que tenemos algo que se llama Desachate porque hace 25 años un grupo de gente se puso a pensar menos en lo personal y más en ciertas inquietudes colectivas. Gente que se animó a cambiar, a patear tableros, y eso es algo que deberíamos defender a muerte y rendirle homenaje.

Por eso decidimos que el próximo no será el Desachate 25. Será el Desachate 0.

Desachate 0 es ponernos en el lugar de los primeros organizadores incluso antes de que surgiera la idea o el nombre. Porque más allá de la distancia generacional y temporal, seguramente existían necesidades comunes con las de ahora: entender nuevos paradigmas, contestarse nuevas preguntas y algunas viejas que todavía no nos hemos podido contestar. Desachate 0 es partir desde un lugar más honesto con nosotros mismos y entender que hoy como mercado tenemos mucho por construir.

Desachate 0 es asumir que estamos en un momento donde nos cuesta animarnos, donde quizás se respira un poco más de “miedo” por eso de no saber bien cómo sigue. Un momento de cambio sin saber demasiado qué cambiar, pero convencidos que hay mucho para hacer.

Y tener esa postura, asumir ese despojo, sacarnos esa molestia que nos da la comodidad seguramente nos haga sentir un poco más frescos cuando volvamos el lunes y nos pongamos a pensar.

Desachate 0 es entender que muchas cosas que aprendimos ya no resuelven ciertos problemas, es tener la humildad para aceptar que no las sabemos todas.

Si el Desachate es un momento para aprender, este bien podría ser un Desachate para Desaprender. Es encontrarnos y cuestionarnos todo, es saber adaptarse y entender que más importante que las respuestas son las preguntas que nos podamos hacer.

Es tener un momento de autocrítica personal y preguntarnos qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal.

Es entender que el consumidor cambia, que los anunciantes cambian, que los medios, las marcas, los productos, los modelos, la tecnología, las formas de negocio están haciéndolo constantemente. Y entender también que nosotros deberíamos estar haciendo lo mismo.

Desaprender es nunca dejar de aprender, es la hoja en blanco, es empezar de cero. Es volver a pensar el Desachate con la misma intencion, el ánimo y la necesidad con la que se pensó al inicio.

¿Qué resultará de todo esto? No sabemos.
Pero creemos que es un punto de partida desafiante.

Bienvenidos al Desachate 0.